CAPITULO 17 EL CÁLIZ Y EL SOL
Lucero abrió los ojos, le picaban y tenía ganas de volver a cerrarlos pero noto como el tren iba disminuyendo de velocidad y supuso que ya se estaban acercando a la estación de Londres, despertó a Allen y arrastrándolo_pues el chico aun no había despertado del todo_ salieron del tren.
Cuando la chica salió observo asombrada los edificios, el montón de gente y la cantidad de automóviles que había en aquella ciudad.
-Allen_le susurro a su amigo cerca del oído para ver si el escalofrío le despertaba_¿donde esta la casa de Dila?
El chico reacciono como la joven había previsto al escalofrío producido por su voz y su cuerpo se había tensado recorriéndole un notable escalofrío que le hizo estremecer.
-A las afueras de Londres, si no recuerdo mal.
Los dos se pusieron a caminar,observaban asombrados la multitud de edificios que había y la mayoría sobretodo de tiendas.
-Se nota que es Londres_le dijo Allen divertido a Lucero_casi todo son tiendas eso demuestra lo que les gusta comprar.
Lucero solo asintió aquella ciudad le había embargado, la grandeza de los edificios, la multitud de personas, los numerosos edificios, nada comparado con su querida Viena.
Tras unas horas de caminar y parándose a preguntar de vez en cuando,consiguieron salir de Londres .Las casas eran muy grandes_la realidad es que eran mansiones_de distintos colores, con multitud de chimeneas, con enormes jardines entre otras características.
-¿Y cuál es la de Dila , Allen?
-Cuando la descubra te la digo_le contesto el chico con aire impaciente_no tenia que enseñar una rica.
La chica miro a su amigo con aire curioso y le preguntó.
-¿No te gustan los ricos?
El joven negó repetidas veces y añadió:
-Los ricos se creen que con su dinero lo pueden comprar todo, que todo es para ellos y que son "dios" y están por encima de las otras personas.
-Es como si lo hubieras vivido_le comento la chica en un suave susurro.
Allen no dijo nada y Lucero creyó que no le había escuchado pero en realidad si que la había oído.
-Lo viví antes de entrar en el circo,cuando "ella" me secuestro y me abandono en la calle, me recogieron unos ricos que al no poder tener hijos yo era como caído del cielo, crecí rodeado de juguetes, de buena comida, de una gran habitación, con piscinas, fiestas, un gran jardín mascotas..pero sin padres, las sirvientas se encargaban de mi,cuando era pequeño todo estaba bien las sirvientas e incluso mi madre a veces pasaba tiempo conmigo , conforme fui creciendo y ahora con mis diecisiete me hice como puedes ver bastante guapo y eso hizo que todas las sirvientas de mi casa se me insinuaran, yo por supuesto pase de ellas pero luego fue mi madre la que empezó a insinuarse y eso no paso desapercibido por mi padre que decidió abandonarme en la calle, mi madre al enterarse decidió seguirme y abandonar a mi padre, solo para estar cerca de mi.
Todo iba bien hasta que le dio por drogarse y traer amantes, entonces comenzó a sacarme a la calle hiciese el tiempo que hiciese o fuese de noche o de día.
Esto llego a odios de mi ex-padre que decidió llevarme de vuelta con el , pero solo para humillarme y para hacer de mayordomo de su nuevo hijo, si cometía algún error me pegaban o me dejaban sin comer, y como tenía que ir al instituto, allí como eran todo de familias ricas y aunque fuese atractivo me hacían la vida imposible.
Mi madre fue en mi busca pero fue peor pues se empezaron a pelear y la cosa acabo tragicamente ya que en un ataque de ira mi ex-padre cogió un jarrón y golpeo a mi madre hasta matarla.La policía nos interrogo durante dos días a todos los que estuvimos en aquel momento y se dictamino cinco años de condena para mi ex-padre.
Por suerte como aun no habían pedido el divorcio pude quedarme en la mansión pero en el instituto me trataban aun peor y en la mansión no había mucha diferencia así que harto decidí coger todo lo que tenía y por la noche escaparme y eso hice, bague durante toda la noche, hasta que al igual que tu oí la música en el cementerio y decidí ir a ver, lo ultimo que recuerdo fue la actuación y luego recobre mi verdadero ser cuando tu me recordaste quien era.
-Allen ¿recuerdas tu verdadero apellido?
-¿Mi verdadero apellido?_le pregunto el chico extrañado.
-Si, no el de tu familia adoptiva si no el de tu padre el día.
El joven se quedo unos instantes reflexionando y luego dijo.
-Si, mi nombre completo es Allen Skylleryn
-¿Y por casualidad no recordaras el mio?
Allen se quedo pensativo y tras unos minutos de reflexión por fin dijo.
-Si no me falla la memoria y no creo tu nombre completo es Lucero Nightdreams
Lucero sonrió a su amigo y asintió.
-Si ese es, ahora lo recuerdo, gracias Allen_tras decir esto le beso suavemente la mejilla a su amigo.
El chico se ruborizo ligeramente y luego chasqueando la lengua le dijo a su amiga.
-Se me había olvidado, ahora que no hay nadie interrumpiendo, te tengo que dar algo que no te he podido dar hasta ahora.
La joven le miró curiosa, mientras Allen se iba acercando su rostro al de su amiga, sus labios estaban ya rozándose cuando la bocina de un coche hizo que el chico se separar sobresaltado de su amiga.
-¡Aquí estáis!_ exclamo la voz de una mujer que ninguno de los dos jovenes conocía.
Lucero miró hacía un coche pues de ahí había provenido la voz y diviso a una mujer que se acercaba con una enorme sonrisa en su rostro.
Allen estaba rabioso y tuvo que tragarse un grito de rabia ¿es que no iba a poder besar nunca a Lucero? Julius lo hubiera echo seguro, ese pensamiento le inundo de mas rabia aun.
-¿He interrumpido algo?_le pregunto la mujer a la chica observando al joven que tenia cierta aura de rabia a su alrededor.
Lucero negó algo ruborizada, por suerte aquella negación no fue vista por Allen pues seguramente se habría puesto mas histérico aun.
-Mi nombre es Dila, vosotros sois Lucero y Allen ¿me equivoco?
-No, no se equivoca_le respondió Allen suspirando.
-¿Como ha sabido que eramos nosotros?_le pregunto la chica curiosa.
La mujer rió suavemente
-Lo he sabido por vuestras auras la tuya Allen emite un cálido resplandor como el de día y una fuerte luz como el sol encambio la tuya Lucero tiene un tono plata como la Luna y algo frío como la noche, yo tengo el poder de ver el aura de la gente.
Allen se quedo pensativo unos instantes y luego preguntó.
-Y ¿como nos va a ayudar usted?
-Empecemos por ti Allen, tu vas a tener que buscar un caliz.
El chico rió a carcajadas y con bastantes ganas, ¿le estaba tomando el pelo?
-Que se cree usted que soy ¿Indiana Jones?_le dijo a Dila entre carcajadas.
-No, no me lo creo pero lo vas a ser jovencito, pero lo vas a ser pues necesitamos ese cáliz a toda costa y solo tu puedes traerlo.
El joven paro de reír y divertido miro a la mujer.
-¿Por qué?
-Porque es el cáliz del cielo y lo necesitamos para recoger los rayos del sol y con ellos fabricaremos dos amuletos uno que te enseñe a usar tus poderes y otros que los aumente, cuando tengamos el tuyo sera Lucero quien vaya a por el suyo el cáliz de las estrellas, este cáliz es mas complicado que el tuyo Allen pues no solo recoge la luz de la Luna si no también necesita la luz de las tres estrellas del cinturón de Orion por eso debes darte prisa y ir en busca del tuyo.
-¿Por que yo primero?_pregunto el chico curioso.
Dila suspiro.
-¿Que va primero la noche o el día?ahora basta de preguntas subiros al coche y vamos a mi casa allí tengo los mapas de donde se encuentran hay que darse prisa hoy se ve perfectamente la constelación de Orion.
Los dos jóvenes se miraron unos segundos y luego se dirigieron al coche de Dila junto con esta, la mujer tenía razón les quedaba poco tiempo porque el poder de "ella" se estaba esparciendo por Europa.
miércoles, 27 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
Corazón
CAPITULO 16 CONFIANZA
Tras varios días trabajando en la plaza de Dublin consiguieron suficiente dinero para ir a Londres y de paso para comprar comida.
-Sabes_le dijo Lucero a Allen mientras iban hacía la estación_ me parece que hace cien años que nos fuimos de Viena.
El chico rió suavemente y acariciándole con suavidad la mejilla a su amiga le dijo.
-A mi también me lo parece Lucero,pero como Julius dijo el mundo depende de nosotros y tenemos que aprender rápidamente a usar nuestros poderes,no quiero imaginar que estará sucediendo ahora en Viena.
-¿Que quieres decir?
El joven negó y sonriendo tomo la mano de la joven y corrió hacia la estación, compraron los billetes y subieron al tren.Mientras esperaban a que comenzara a moverse la chica miró a su amigo que tenia la mirada perdida en el exterior.
-Allen ¿que has querido decir con lo de que esta sucediendo algo en Viena?
El joven miró a su amiga de reojo y suspiro, ella también tendría derecho a saberlo.Rebusco en su bolsa y saco un periódico.
-Lee la primera página.
Lucero asintió y comenzó a leer, mientras iba leyendo su corazón se iba encogiendo y sus lagrimas amenazaban con salir pues Viena estaba sufriendo de enfermedades desconocidas que estaban matando a la población, de asesinatos, robos, secuestros..ademas de que la gente no tenia dinero y se morían en las calles por falta de trabajo.Las casas se venían abajo sin motivo y la gente se quedaba sin donde vivir perdiéndolo todo.
A Allen se le encogió también el corazón al ver a su amiga llorar y levantándose de su asiento se sentó al lado de ella y la abrazo.
-Nosotros los salvaremos, no solo a Viena si no al mundo entero, nadie mas sufrirá.
-Allen_dijo en un susurro Lucero_¿es este el poder que tiene "ella"?
El chico se quedo en silencio unos instantes y luego con voz apagada le contesto.
-Si pero no esta completo necesita de tu corazón y del mio para hacerse mas fuerte por eso nos quiere, bueno a mi aparte de eso para otra cosa..
-¿Otra cosa?
Allen negó velozmente y sonrió de nuevo a su amiga.
-Descansa nos llevara un rato llegar.
La joven asintió, se acomodo en el pecho del chico y cerro los ojos.
Lucero confía en Allen tu corazón aun siente dudas y no nos lo podemos permitir,el ya no trabaja para "ella" ten fe en el y todo ira bien.
La joven se despertó y miro a su amigo que como ella horas antes había caído dormido, miró por la ventana y se fijo que era de noche, entonces reconoció a la voz del sueño.Había sido su madre, si ella le había dicho que confiase en Allen así lo haría y con este pensamiento se echo a dormir de nuevo.
Tras varios días trabajando en la plaza de Dublin consiguieron suficiente dinero para ir a Londres y de paso para comprar comida.
-Sabes_le dijo Lucero a Allen mientras iban hacía la estación_ me parece que hace cien años que nos fuimos de Viena.
El chico rió suavemente y acariciándole con suavidad la mejilla a su amiga le dijo.
-A mi también me lo parece Lucero,pero como Julius dijo el mundo depende de nosotros y tenemos que aprender rápidamente a usar nuestros poderes,no quiero imaginar que estará sucediendo ahora en Viena.
-¿Que quieres decir?
El joven negó y sonriendo tomo la mano de la joven y corrió hacia la estación, compraron los billetes y subieron al tren.Mientras esperaban a que comenzara a moverse la chica miró a su amigo que tenia la mirada perdida en el exterior.
-Allen ¿que has querido decir con lo de que esta sucediendo algo en Viena?
El joven miró a su amiga de reojo y suspiro, ella también tendría derecho a saberlo.Rebusco en su bolsa y saco un periódico.
-Lee la primera página.
Lucero asintió y comenzó a leer, mientras iba leyendo su corazón se iba encogiendo y sus lagrimas amenazaban con salir pues Viena estaba sufriendo de enfermedades desconocidas que estaban matando a la población, de asesinatos, robos, secuestros..ademas de que la gente no tenia dinero y se morían en las calles por falta de trabajo.Las casas se venían abajo sin motivo y la gente se quedaba sin donde vivir perdiéndolo todo.
A Allen se le encogió también el corazón al ver a su amiga llorar y levantándose de su asiento se sentó al lado de ella y la abrazo.
-Nosotros los salvaremos, no solo a Viena si no al mundo entero, nadie mas sufrirá.
-Allen_dijo en un susurro Lucero_¿es este el poder que tiene "ella"?
El chico se quedo en silencio unos instantes y luego con voz apagada le contesto.
-Si pero no esta completo necesita de tu corazón y del mio para hacerse mas fuerte por eso nos quiere, bueno a mi aparte de eso para otra cosa..
-¿Otra cosa?
Allen negó velozmente y sonrió de nuevo a su amiga.
-Descansa nos llevara un rato llegar.
La joven asintió, se acomodo en el pecho del chico y cerro los ojos.
Lucero confía en Allen tu corazón aun siente dudas y no nos lo podemos permitir,el ya no trabaja para "ella" ten fe en el y todo ira bien.
La joven se despertó y miro a su amigo que como ella horas antes había caído dormido, miró por la ventana y se fijo que era de noche, entonces reconoció a la voz del sueño.Había sido su madre, si ella le había dicho que confiase en Allen así lo haría y con este pensamiento se echo a dormir de nuevo.
viernes, 22 de abril de 2011
Corazón
CAPITULO 15 LA HISTORIA&LA CANCIÓN
Lucero abrió los ojos somñolenta,el traqueteo del tren le había adormilado,miró a su amigo de reojo el también había sucumbido al sueño y no era de extrañar pues desde que habían salido de casa de Julius habían pasado varias horas.
La chica levanto la cabeza del hombro de Allen y se estiro,observo por la ventana.Se sorprendió de la hermosa visión,había hermosos campos que se extendían hasta perderse en el horizonte,también había hermosos campos de flores de diferente especies y colores.
La joven movió al chico para despertarlo,Allen gruño ligeramente y se movió dándole la espalda a su amiga.
-¡Allen ya estamos llegando!_exclamo Lucero moviendo el hombro de su amigo sin apartar la mirada de la ventanilla del tren.
El joven abrió los ojos sin ganas y miró de reojo a su amiga.
-¿Qué sucede?_dijo el chico en un susurro.
-¿No me has escuchado?_le pregunto Lucero suspirando_ya falta poco para llegar a Dublin.
Allen se estiro y observo también por la ventana.
-Bien cuando lleguemos tendremos que conseguir dinero.
-¿Y de que forma?
El joven se quedo pensativo durante unos instantes y luego chasqueando la lengua dijo.
-Haciendo uso de nuestros poderes, por supuesto yo contare historias y tu las acompañaras con canciones ¿que te parece?
Lucero asintió entusiasmada.Tras unas horas mas de viaje, el tren paro en la estación de Dublin,los dos jóvenes cogieron sus cosas y salieron del tren dirigiéndose rápidamente a la plaza.
-Y ¿como pretendes llamar la atención de los transeúntes?
-Sencillo, tu comienza a cantar y cuando tengamos suficientes espectadores yo comenzare mi relato.
Lucero asintió y comenzó a cantar, la música y las palabras salían de su boca con total facilidad y ritmo de tal manera que la plaza se inundo de una música bella y tranquila que hacía que todo el que pasase por allí se parara a escucharlos.
En pocos minutos ya había un buen numero de personas y Allen decidió empezar a contar su historia.
-Hace tiempo, no muy lejos de aquí vivía un príncipe que tenía un hermoso rostro y un excelente físico que hacía que fuese deseado por todas las mujeres y hombres de su reino. Un día mientras caminaba por su jardín vio a una muchacha que jamas había visto y sigilosamente se acerco para observarla,la chica,esta jugaba entrentenidamente con un perro.
-¿Quien sera?_se pregunto el chico para si.
La muchacha no era como todas las princesas que había visto, no tenía el pelo largo, no negro o rubio, no llevaba un vestido caro, ni zapatos de tacón por lo que el príncipe supuso que no era una princesa.Decidió acercase.
-Buenos días_le saludo el chico sonriendo.
La joven se levanto sobresaltada he hizo una reverencia.
-Buenos días majestad_le contesto ella con cortesanía.
-¿Quien eres?_pregunto el príncipe curioso
La chica le miró de reojo y contesto.
-Soy una nueva criada, su majestad.
El chico la observo largo rato,aunque no era una princesa , era bastante guapa y no parecía que su belleza le afectase.
-¿Como te llamas?
-¿Mi nombre?, no creo que os interese majestad.
El príncipe asintió sonriendo.
-Dímelo por favor.
-Mi nombre es Celeste.
El joven tomo la mano de Celeste y se la beso suavemente lo que hizo sonrojar a la joven.
-Un precioso nombre.
-¿Quería algo su majestad?
El chico asintió y dijo.
-Me gustaría hablar contigo, en mi reino todos se quedan anonadados con mi belleza y nadie habla de cosas interesantes,pero parece que a ti no te afecta.
-La belleza exterior me parece una tontería me interesa mas el interior_le aclaro Celeste.
Y así pasaron los días quedando los dos en el jardín para hablar de distintas cosas,y como suele pasar surgió el amor entre los dos, pero Celeste sabía que era imposible pues ella era una plebeya y el un príncipe y jamas le permitirían estar con el, por lo que una noche la joven cogió las pocas pertenencias que tenia y se fue del castillo.
A la mañana siguiente el príncipe la busco por todos lados y al no dar con ella preguntó a una sirvienta que le dijo que Celeste había decidió marcharse.
El joven rápidamente fue hacía los establos y cogió un caballo si no estaba equivocado y no podía estar muy lejos.
Y no se equivoco pues la encontró durmiendo cerca de un pequeño lago en el interior de un bosque, con cuidado se arrodillo al lado suyo y la movió suavemente para que despertara.
La joven le miró adormilada y al ver que era el príncipe retrocedió sorprendida.
-¿Por que te has ido de mi castillo Celeste?
-Porque me he enamorado de ti y estando cerca de ti solo sufriría_dijo ella en un susurro.
El chico le abrazo fuertemente y le susurro.
-Si tu no estas entonces yo también sufro, pero tienes razón estando en mi castillo seria imposible que estemos juntos pero aquí no.
Y dicho esto tomo suavemente el mentón y le beso dulcemente y desde entonces los dos vivieron juntos.
Lucero dejo de cantar, toda la plaza se lleno de aplausos y del tintineo de las monedas cayendo al suelo, Allen sonrió a su amiga satisfecho.
-El plan a salido bien pero tendremos que conseguir mas dinero_le susurro a Lucero_ademas así aprenderemos a controlar estos poderes.
La chica asintió no era tan malo aquello, le gustaba ver como la gente sonreía gracias a ellos.
Lucero abrió los ojos somñolenta,el traqueteo del tren le había adormilado,miró a su amigo de reojo el también había sucumbido al sueño y no era de extrañar pues desde que habían salido de casa de Julius habían pasado varias horas.
La chica levanto la cabeza del hombro de Allen y se estiro,observo por la ventana.Se sorprendió de la hermosa visión,había hermosos campos que se extendían hasta perderse en el horizonte,también había hermosos campos de flores de diferente especies y colores.
La joven movió al chico para despertarlo,Allen gruño ligeramente y se movió dándole la espalda a su amiga.
-¡Allen ya estamos llegando!_exclamo Lucero moviendo el hombro de su amigo sin apartar la mirada de la ventanilla del tren.
El joven abrió los ojos sin ganas y miró de reojo a su amiga.
-¿Qué sucede?_dijo el chico en un susurro.
-¿No me has escuchado?_le pregunto Lucero suspirando_ya falta poco para llegar a Dublin.
Allen se estiro y observo también por la ventana.
-Bien cuando lleguemos tendremos que conseguir dinero.
-¿Y de que forma?
El joven se quedo pensativo durante unos instantes y luego chasqueando la lengua dijo.
-Haciendo uso de nuestros poderes, por supuesto yo contare historias y tu las acompañaras con canciones ¿que te parece?
Lucero asintió entusiasmada.Tras unas horas mas de viaje, el tren paro en la estación de Dublin,los dos jóvenes cogieron sus cosas y salieron del tren dirigiéndose rápidamente a la plaza.
-Y ¿como pretendes llamar la atención de los transeúntes?
-Sencillo, tu comienza a cantar y cuando tengamos suficientes espectadores yo comenzare mi relato.
Lucero asintió y comenzó a cantar, la música y las palabras salían de su boca con total facilidad y ritmo de tal manera que la plaza se inundo de una música bella y tranquila que hacía que todo el que pasase por allí se parara a escucharlos.
En pocos minutos ya había un buen numero de personas y Allen decidió empezar a contar su historia.
-Hace tiempo, no muy lejos de aquí vivía un príncipe que tenía un hermoso rostro y un excelente físico que hacía que fuese deseado por todas las mujeres y hombres de su reino. Un día mientras caminaba por su jardín vio a una muchacha que jamas había visto y sigilosamente se acerco para observarla,la chica,esta jugaba entrentenidamente con un perro.
-¿Quien sera?_se pregunto el chico para si.
La muchacha no era como todas las princesas que había visto, no tenía el pelo largo, no negro o rubio, no llevaba un vestido caro, ni zapatos de tacón por lo que el príncipe supuso que no era una princesa.Decidió acercase.
-Buenos días_le saludo el chico sonriendo.
La joven se levanto sobresaltada he hizo una reverencia.
-Buenos días majestad_le contesto ella con cortesanía.
-¿Quien eres?_pregunto el príncipe curioso
La chica le miró de reojo y contesto.
-Soy una nueva criada, su majestad.
El chico la observo largo rato,aunque no era una princesa , era bastante guapa y no parecía que su belleza le afectase.
-¿Como te llamas?
-¿Mi nombre?, no creo que os interese majestad.
El príncipe asintió sonriendo.
-Dímelo por favor.
-Mi nombre es Celeste.
El joven tomo la mano de Celeste y se la beso suavemente lo que hizo sonrojar a la joven.
-Un precioso nombre.
-¿Quería algo su majestad?
El chico asintió y dijo.
-Me gustaría hablar contigo, en mi reino todos se quedan anonadados con mi belleza y nadie habla de cosas interesantes,pero parece que a ti no te afecta.
-La belleza exterior me parece una tontería me interesa mas el interior_le aclaro Celeste.
Y así pasaron los días quedando los dos en el jardín para hablar de distintas cosas,y como suele pasar surgió el amor entre los dos, pero Celeste sabía que era imposible pues ella era una plebeya y el un príncipe y jamas le permitirían estar con el, por lo que una noche la joven cogió las pocas pertenencias que tenia y se fue del castillo.
A la mañana siguiente el príncipe la busco por todos lados y al no dar con ella preguntó a una sirvienta que le dijo que Celeste había decidió marcharse.
El joven rápidamente fue hacía los establos y cogió un caballo si no estaba equivocado y no podía estar muy lejos.
Y no se equivoco pues la encontró durmiendo cerca de un pequeño lago en el interior de un bosque, con cuidado se arrodillo al lado suyo y la movió suavemente para que despertara.
La joven le miró adormilada y al ver que era el príncipe retrocedió sorprendida.
-¿Por que te has ido de mi castillo Celeste?
-Porque me he enamorado de ti y estando cerca de ti solo sufriría_dijo ella en un susurro.
El chico le abrazo fuertemente y le susurro.
-Si tu no estas entonces yo también sufro, pero tienes razón estando en mi castillo seria imposible que estemos juntos pero aquí no.
Y dicho esto tomo suavemente el mentón y le beso dulcemente y desde entonces los dos vivieron juntos.
Lucero dejo de cantar, toda la plaza se lleno de aplausos y del tintineo de las monedas cayendo al suelo, Allen sonrió a su amiga satisfecho.
-El plan a salido bien pero tendremos que conseguir mas dinero_le susurro a Lucero_ademas así aprenderemos a controlar estos poderes.
La chica asintió no era tan malo aquello, le gustaba ver como la gente sonreía gracias a ellos.
jueves, 21 de abril de 2011
Corazón
CAPITULO 14 PODERES
Lucero abrió los ojos lentamente la luz del sol que entraba por la ventana le hizo daño en los ojos por lo que volvió a cerrarlos rápidamente,tras unos minutos los abrió poco a poco comprobando que estos se habían acostumbrado ya a la luz del día.
Incorporándose encima de la cama, miró a su alrededor algo desconcertada, recordaba que estaba con Allen y Julius en aquella extraña sala y que de repente al beber el té le había entrado un montón de sueño , ¿y si al final si que era un trampa? mientras observaba la habitación vio en una cama continua a la suya a su amigo profundamente dormido, después de todo no era una trampa.Suspiro aliviada y salió de la cama arrastrandose pues sentia su cuerpo pesado.
Arrastrando sus pies fue hacia la puerta de la habitación, miró de nuevo hacía Allen y se planteo el despertarlo pero prefirió al final dejarlo dormir, pues quería hablar con Julius a solas, cuando hubo salido cerro la puerta suavemente y bajo con cuidado las escaleras, mientras iba bajando llego a sus odios una dulce voz que cantaba suavemente, enseguida noto que era un hombre.
Siguió la voz y llegó hasta una amplia cocina, no había en ella ningún electrodoméstico pero si que inundaba la estancia un agradable olor. Camino por la cocina viendo que había una pequeña mesa de madera con tres sillas, algunos armarios y un horno donde estaba Julius mirando dentro de el.
-Buenos días_dijo suavemente la chica para no sobresaltar al hombre.
-Dirás buenas tardes_le contesto sonriendo_habéis dormido mucho, bueno Allen mas que tu_ante esto rió suavemente.
Lucero se sentía cómoda en compañía de Julius le transmitía tranquilidad, y no solo el, toda la casa en si le transmitía esa sensación.
-Puedes sentarte_le dijo Julius sacándola de sus pensamientos.
La joven asintió y se sentó en una de las sillas.El silencio se dejo caer entre los dos largo rato, hasta que el hombre lo rompió.
-Ya están los bollos.
Julius los saco del horno y los coloco en la mesa delante de la chica, estos desprendían tan buen olor que a Lucero enseguida se le hizo la boca agua,como era normal en casa del hombre los bollos tenían forma de corazón.
La chica cogió uno y sin hacerse de rogar se lo comió rápidamente , como si alguien se lo fuera a quitar,lo que hizo gracia a Julius que le dijo con tono divertido.
-Tranquila nadie te los va a quitar.
Julius se sentó al lado de la chica y le observo comer anonadado, lo que no paso desapercibido para Lucero que por la mirada fija del hombre se estaba empezando a poner nerviosa por lo que decidió sacar un tema de conversación.
-Julius, Allen me dijo que sabias cual eran mis poderes ¿me los podrías decir? los necesito saber para vencer a "ella"
El hombre se quedo pensativo durante unos instantes y luego con voz dulce y calmada le dijo.
-Si se cuales son tus poderes, están relacionados con la diosa Diana o Artemisa como quieras llamarla, tienes el poder de hablar y controlar a todos los animales, tienes un arco mágico que puedes sacar pensando en el ademas tienes el don de atraer a los hombres y contar con su fuerza, aunque únicamente tu verdadero amor es Allen pues el hijo del día.
-¿Y lo de cantar?
-Eso te viene de las sirenas ,con eso aparte de entretener tus canciones pueden curar y hacer feliz a la gente, ¿que te parecen tus poderes?
Lucero se encogió de hombros , y añadió.
-¿Mi madre es Diana?
Julius negó.
-Tu madre es mucho mas importante, tu madre es la noche, como el de Allen es el día.
-¿Cuales son los poderes de Allen?
El hombre rió suavemente y dijo.
-Sabia que acabarías preguntandome sobre Allen, el tiene el poder de Apolo, belleza ,agilidad y tiene una espada como tu tienes tu arco, ademas también es bueno en música, su poder de contar historias es equivalente al tuyo de cantar y tiene la misma finalidad que el tuyo.Conforme los utilicéis os daréis cuenta de vuestra fuerza, pues dicho con palabras no suenan muy poderos.
Lucero se quedo pensativa durante unos instantes y luego mirándole le dijo.
-¿Y que tienen que ver los corazones con los poderes? porque por lo que se "ella" quería el corazón de Allen pero también quiere el mio.
-Los poderes residen en el corazón si "ella" atrapase vuestros corazones si eso sucediese seria el fin del mundo, su fuerza seria tremenda y seria un desastre por eso Allen y tu tenéis que impedir que se haga con vuestros poderes.
La chica asintió seriamente, no le gustaba la idea de tener que salvar el mundo, al menos no tenia que hacerlo sola y eso le relajaba un poco , aunque aun no confiase totalmente en Allen.
Tan sumida en sus reflexiones estaba que no se daba cuenta de que Julius se estaba acercando a su rostro amenzadoramente para besarla.
-¡Ni se te ocurra!
Lucero al oír la voz de Allen salió de sus pensamientos y miró hacía su amigo.
-¡Allen!
Este bajo rápidamente las escaleras y se puso entre Julius y Lucero.
-Lo siento lo siento_dijo Julius divertido mientras se levantaba y obligaba a Allen a sentarse.
-Escucharme los dos, no os podéis quedar mas tiempo aquí o "ella" os descubrirá y os atrapara y eso seria el final para todos.
Allen cogió un bollo de la bandeja y antes de empezar a comer dijo.
-No sabemos como utilizar nuestros poderes ¿quieres que nos vayamos sin defensa alguna?
-¡Oh! por supuesto que no, quiero que los dos vayáis ha la mansión de Dila, ella os ayudara a controlar y a utilizar vuestros poderes.
Los dos jóvenes se miraron y Lucero le preguntó.
-¿Y donde esta la mansión?
-¡En Irlanda!_dijo alegre Juliu
Lucero abrió los ojos lentamente la luz del sol que entraba por la ventana le hizo daño en los ojos por lo que volvió a cerrarlos rápidamente,tras unos minutos los abrió poco a poco comprobando que estos se habían acostumbrado ya a la luz del día.
Incorporándose encima de la cama, miró a su alrededor algo desconcertada, recordaba que estaba con Allen y Julius en aquella extraña sala y que de repente al beber el té le había entrado un montón de sueño , ¿y si al final si que era un trampa? mientras observaba la habitación vio en una cama continua a la suya a su amigo profundamente dormido, después de todo no era una trampa.Suspiro aliviada y salió de la cama arrastrandose pues sentia su cuerpo pesado.
Arrastrando sus pies fue hacia la puerta de la habitación, miró de nuevo hacía Allen y se planteo el despertarlo pero prefirió al final dejarlo dormir, pues quería hablar con Julius a solas, cuando hubo salido cerro la puerta suavemente y bajo con cuidado las escaleras, mientras iba bajando llego a sus odios una dulce voz que cantaba suavemente, enseguida noto que era un hombre.
Siguió la voz y llegó hasta una amplia cocina, no había en ella ningún electrodoméstico pero si que inundaba la estancia un agradable olor. Camino por la cocina viendo que había una pequeña mesa de madera con tres sillas, algunos armarios y un horno donde estaba Julius mirando dentro de el.
-Buenos días_dijo suavemente la chica para no sobresaltar al hombre.
-Dirás buenas tardes_le contesto sonriendo_habéis dormido mucho, bueno Allen mas que tu_ante esto rió suavemente.
Lucero se sentía cómoda en compañía de Julius le transmitía tranquilidad, y no solo el, toda la casa en si le transmitía esa sensación.
-Puedes sentarte_le dijo Julius sacándola de sus pensamientos.
La joven asintió y se sentó en una de las sillas.El silencio se dejo caer entre los dos largo rato, hasta que el hombre lo rompió.
-Ya están los bollos.
Julius los saco del horno y los coloco en la mesa delante de la chica, estos desprendían tan buen olor que a Lucero enseguida se le hizo la boca agua,como era normal en casa del hombre los bollos tenían forma de corazón.
La chica cogió uno y sin hacerse de rogar se lo comió rápidamente , como si alguien se lo fuera a quitar,lo que hizo gracia a Julius que le dijo con tono divertido.
-Tranquila nadie te los va a quitar.
Julius se sentó al lado de la chica y le observo comer anonadado, lo que no paso desapercibido para Lucero que por la mirada fija del hombre se estaba empezando a poner nerviosa por lo que decidió sacar un tema de conversación.
-Julius, Allen me dijo que sabias cual eran mis poderes ¿me los podrías decir? los necesito saber para vencer a "ella"
El hombre se quedo pensativo durante unos instantes y luego con voz dulce y calmada le dijo.
-Si se cuales son tus poderes, están relacionados con la diosa Diana o Artemisa como quieras llamarla, tienes el poder de hablar y controlar a todos los animales, tienes un arco mágico que puedes sacar pensando en el ademas tienes el don de atraer a los hombres y contar con su fuerza, aunque únicamente tu verdadero amor es Allen pues el hijo del día.
-¿Y lo de cantar?
-Eso te viene de las sirenas ,con eso aparte de entretener tus canciones pueden curar y hacer feliz a la gente, ¿que te parecen tus poderes?
Lucero se encogió de hombros , y añadió.
-¿Mi madre es Diana?
Julius negó.
-Tu madre es mucho mas importante, tu madre es la noche, como el de Allen es el día.
-¿Cuales son los poderes de Allen?
El hombre rió suavemente y dijo.
-Sabia que acabarías preguntandome sobre Allen, el tiene el poder de Apolo, belleza ,agilidad y tiene una espada como tu tienes tu arco, ademas también es bueno en música, su poder de contar historias es equivalente al tuyo de cantar y tiene la misma finalidad que el tuyo.Conforme los utilicéis os daréis cuenta de vuestra fuerza, pues dicho con palabras no suenan muy poderos.
Lucero se quedo pensativa durante unos instantes y luego mirándole le dijo.
-¿Y que tienen que ver los corazones con los poderes? porque por lo que se "ella" quería el corazón de Allen pero también quiere el mio.
-Los poderes residen en el corazón si "ella" atrapase vuestros corazones si eso sucediese seria el fin del mundo, su fuerza seria tremenda y seria un desastre por eso Allen y tu tenéis que impedir que se haga con vuestros poderes.
La chica asintió seriamente, no le gustaba la idea de tener que salvar el mundo, al menos no tenia que hacerlo sola y eso le relajaba un poco , aunque aun no confiase totalmente en Allen.
Tan sumida en sus reflexiones estaba que no se daba cuenta de que Julius se estaba acercando a su rostro amenzadoramente para besarla.
-¡Ni se te ocurra!
Lucero al oír la voz de Allen salió de sus pensamientos y miró hacía su amigo.
-¡Allen!
Este bajo rápidamente las escaleras y se puso entre Julius y Lucero.
-Lo siento lo siento_dijo Julius divertido mientras se levantaba y obligaba a Allen a sentarse.
-Escucharme los dos, no os podéis quedar mas tiempo aquí o "ella" os descubrirá y os atrapara y eso seria el final para todos.
Allen cogió un bollo de la bandeja y antes de empezar a comer dijo.
-No sabemos como utilizar nuestros poderes ¿quieres que nos vayamos sin defensa alguna?
-¡Oh! por supuesto que no, quiero que los dos vayáis ha la mansión de Dila, ella os ayudara a controlar y a utilizar vuestros poderes.
Los dos jóvenes se miraron y Lucero le preguntó.
-¿Y donde esta la mansión?
-¡En Irlanda!_dijo alegre Juliu
miércoles, 20 de abril de 2011
Corazón
CAPITULO 13 EL CURANDERO DE CORAZONES
Tras varias horas de caminar Lucero sentía que sus piernas desistían de caminar,no había comido nada, tampoco había bebido y Allen pretendía que caminaran hasta caer la noche ¿estaba loco? ¿o tal vez estaba esperando a que se durmiera para llevarla de vuelta con "ella"? no le gustaba dudar del chico pero por nada del mundo debía dormirse y por si acaso le llevaba hacia una trampa se mantenía alejada para salir corriendo aunque dudaba que llegase muy lejos debído al cansancio pero al menos si tenia que huir_cosa que no quería hacer_ siempre podía esconderse del joven.
-Ya casi llegamos_le dijo Allen sacándola de sus pensamientos.
Lucero solo asintió estaba cansada incluso para contestar, además temía que su mal humor saliese pues cuando llevaba muchas horas sin dormir se enfadaba con facilidad.
Suspiró.Y mientras miraba sus pies moviendose a un compás siempre el mismo , "derecha , izquierda, derecha izquierda.." pensaba en que haría si aquel curandero resultaba ser también un secuad de "ella" pero aparte de que no tenia ningún plan,su mente había decidió que ya bastaba pensar en el tema y por ello no conseguía concentrarse en nada.
Tras barios minutos de caminar, la joven pudo ver a los lejos una singular casa que le recordó bagamente a el castillo de la reina de corazones.
Era una casa grande, pintada por entero de rojo, tenia pintados corazones por todas partes y de todos los colores y tamaños, en la punta de los tejados_pues todos acaban en una punta bien sobresaliente_había unos carteles con forma de corazón y en uno de ellos_el mas grande_ ponía.
<<Curandero de corazones ¿le han roto el corazón por un engaño? ¿quiere un corazón nuevo? ¿pocienes de amor? todo esto y mucho mas en mi humilde hogar>>
-Puede que te suene tonto Allen_le dijo por fin Lucero_ pero ¿como nos va a ayudar un curandero de corazones a descubrir nuestros poderes?¿no estarás intentando engañarme?
El joven negó repetidas veces,la chica noto que su semblante estaba triste, suspuso que por la desconfianza que había mostrado.
-Desconfías de mi ¿verdad?_Lucero noto como la voz de el joven era ahogada como si retuviera las ganas de llorar.
<<¿Es que lee la mente?>>_pensó la chica algo asustada.
-¡Por supuesto que no! ¿como puedes pensar eso?_la joven intento por todos los medios que su voz no sonase dudosa, si descubría que dudaba de el,se acabo la confianza de Allen hacía ella y eso era lo que menos quería.
-Seguro?_preguntó el chico dudoso
Lucero asintió energeticamente y ante esto Allen sonrió aliviado,el corazón de la chica recibió una punzada de culpabilidad,pero su mente le gritaba que por nada del mundo le dijese que descofiaba de el o que temía que le llevase ante "ella" porque si no todo se iría al traste.
El chico le tendió la mano a su amiga.
-¿Vienes?
Interiormente la joven suspiró, tendría que confiar un poco en el joven como le decía su corazón,y dejar aparte lo que su mente le decía para mas tarde, si aquel curandero no era un secuad de "ella" confiaría algo mas en Allen.Le tomo la mano a su amigo y este se la estrecho con fuerza como si temiera que huyera esto inquieto un poco a la chica que empezaba a dudar de aquel sitio.
El joven toco la puerta, unos segundos después un joven hombre les abrió la puerta, llevaba entre sus manos un corazón que latía, lenta pero ritimicamente.
Lucero ahogo un grito ¿un corazón que sin cuerpo latía? ¿¡Que sitio era aquel!?, la chica desvió la mirada , lo que no paso desapercibido por Allen que tiro suavemente de ella y le envolvió entre sus brazos.
-¡Vaya Allen! hacía mucho que no te veía, tu padre esta muy preocupado por ti jovencito,¿sabes cuantas veces tuve que arreglarle el corazón? ¡unas veinte veces! ya puedes ir volviendo a casa..¡anda pero si es la hija de la noche!l la ultima vez que te vi eras un bebe, has crecido muchisimo y estas muy guapa.
-Gracias por al información Julius,pero no hemos venido a visitarte_dijo Allen con cierto tono frió.
Lucero entre los brazos de Allen se sentía como si estuviera derritiendo, su corazón iba tan acelerado que creía que se le iba a salir del pecho y su cara le ardía debido a la vergüenza, ante el comentario del curandero casi todas sus dudas se disiparon pero aun así seguiría alerta por si acaso.
Julius los hizo pasar y Allen a regañadientes soltó a la chica para que pudiera entrar, Lucero quedo sorprendida por el hermoso interior de la casa.
Había una gran mesa en medio de la sala llena de papeles y herramientas de distintos tamaños y formas.
En las paredes había un montón de estanterías que llegaban hasta el techo llenas de libros, en total había tres sillas una grande tras la mesa dos sillas mas pequeñas.
El hombre les ofreció sentarse en estas sillas y ellos dos accedieron enseguida.
-¿Teneis hambre?
Los dos chicos asintieron energéticamente, a lo que Julius sonrío con cierto aire divertido y chasqueando de los dedos apareció de la nada una bandeja llena de pastas_con forma de corazón, como era casi todo allí_y una tetara acompañada de tres tazas.
Les sirvió el té y las pastas, que los jóvenes tomaron rápidamente para poder calamar su sed, el aroma y el calor adormecierón a Lucero, pero también a Allen.
-Debéis descansar_dijo suavemente Julius, mañana me hablareis de vuestro problema.
Lo ultimo que les dio tiempo a los dos, fue de comer alguna que otra pasta antes de caer dormidos.
Tras varias horas de caminar Lucero sentía que sus piernas desistían de caminar,no había comido nada, tampoco había bebido y Allen pretendía que caminaran hasta caer la noche ¿estaba loco? ¿o tal vez estaba esperando a que se durmiera para llevarla de vuelta con "ella"? no le gustaba dudar del chico pero por nada del mundo debía dormirse y por si acaso le llevaba hacia una trampa se mantenía alejada para salir corriendo aunque dudaba que llegase muy lejos debído al cansancio pero al menos si tenia que huir_cosa que no quería hacer_ siempre podía esconderse del joven.
-Ya casi llegamos_le dijo Allen sacándola de sus pensamientos.
Lucero solo asintió estaba cansada incluso para contestar, además temía que su mal humor saliese pues cuando llevaba muchas horas sin dormir se enfadaba con facilidad.
Suspiró.Y mientras miraba sus pies moviendose a un compás siempre el mismo , "derecha , izquierda, derecha izquierda.." pensaba en que haría si aquel curandero resultaba ser también un secuad de "ella" pero aparte de que no tenia ningún plan,su mente había decidió que ya bastaba pensar en el tema y por ello no conseguía concentrarse en nada.
Tras barios minutos de caminar, la joven pudo ver a los lejos una singular casa que le recordó bagamente a el castillo de la reina de corazones.
Era una casa grande, pintada por entero de rojo, tenia pintados corazones por todas partes y de todos los colores y tamaños, en la punta de los tejados_pues todos acaban en una punta bien sobresaliente_había unos carteles con forma de corazón y en uno de ellos_el mas grande_ ponía.
<<Curandero de corazones ¿le han roto el corazón por un engaño? ¿quiere un corazón nuevo? ¿pocienes de amor? todo esto y mucho mas en mi humilde hogar>>
-Puede que te suene tonto Allen_le dijo por fin Lucero_ pero ¿como nos va a ayudar un curandero de corazones a descubrir nuestros poderes?¿no estarás intentando engañarme?
El joven negó repetidas veces,la chica noto que su semblante estaba triste, suspuso que por la desconfianza que había mostrado.
-Desconfías de mi ¿verdad?_Lucero noto como la voz de el joven era ahogada como si retuviera las ganas de llorar.
<<¿Es que lee la mente?>>_pensó la chica algo asustada.
-¡Por supuesto que no! ¿como puedes pensar eso?_la joven intento por todos los medios que su voz no sonase dudosa, si descubría que dudaba de el,se acabo la confianza de Allen hacía ella y eso era lo que menos quería.
-Seguro?_preguntó el chico dudoso
Lucero asintió energeticamente y ante esto Allen sonrió aliviado,el corazón de la chica recibió una punzada de culpabilidad,pero su mente le gritaba que por nada del mundo le dijese que descofiaba de el o que temía que le llevase ante "ella" porque si no todo se iría al traste.
El chico le tendió la mano a su amiga.
-¿Vienes?
Interiormente la joven suspiró, tendría que confiar un poco en el joven como le decía su corazón,y dejar aparte lo que su mente le decía para mas tarde, si aquel curandero no era un secuad de "ella" confiaría algo mas en Allen.Le tomo la mano a su amigo y este se la estrecho con fuerza como si temiera que huyera esto inquieto un poco a la chica que empezaba a dudar de aquel sitio.
El joven toco la puerta, unos segundos después un joven hombre les abrió la puerta, llevaba entre sus manos un corazón que latía, lenta pero ritimicamente.
Lucero ahogo un grito ¿un corazón que sin cuerpo latía? ¿¡Que sitio era aquel!?, la chica desvió la mirada , lo que no paso desapercibido por Allen que tiro suavemente de ella y le envolvió entre sus brazos.
-¡Vaya Allen! hacía mucho que no te veía, tu padre esta muy preocupado por ti jovencito,¿sabes cuantas veces tuve que arreglarle el corazón? ¡unas veinte veces! ya puedes ir volviendo a casa..¡anda pero si es la hija de la noche!l la ultima vez que te vi eras un bebe, has crecido muchisimo y estas muy guapa.
-Gracias por al información Julius,pero no hemos venido a visitarte_dijo Allen con cierto tono frió.
Lucero entre los brazos de Allen se sentía como si estuviera derritiendo, su corazón iba tan acelerado que creía que se le iba a salir del pecho y su cara le ardía debido a la vergüenza, ante el comentario del curandero casi todas sus dudas se disiparon pero aun así seguiría alerta por si acaso.
Julius los hizo pasar y Allen a regañadientes soltó a la chica para que pudiera entrar, Lucero quedo sorprendida por el hermoso interior de la casa.
Había una gran mesa en medio de la sala llena de papeles y herramientas de distintos tamaños y formas.
En las paredes había un montón de estanterías que llegaban hasta el techo llenas de libros, en total había tres sillas una grande tras la mesa dos sillas mas pequeñas.
El hombre les ofreció sentarse en estas sillas y ellos dos accedieron enseguida.
-¿Teneis hambre?
Los dos chicos asintieron energéticamente, a lo que Julius sonrío con cierto aire divertido y chasqueando de los dedos apareció de la nada una bandeja llena de pastas_con forma de corazón, como era casi todo allí_y una tetara acompañada de tres tazas.
Les sirvió el té y las pastas, que los jóvenes tomaron rápidamente para poder calamar su sed, el aroma y el calor adormecierón a Lucero, pero también a Allen.
-Debéis descansar_dijo suavemente Julius, mañana me hablareis de vuestro problema.
Lo ultimo que les dio tiempo a los dos, fue de comer alguna que otra pasta antes de caer dormidos.
martes, 19 de abril de 2011
Corazón
CAPITULO 12 PELIGRO,AMOR Y VERDAD
Lucero corrió hasta que sus pulmones le pidieron con pinchazos,jadeos,cansancio y una presión el los hombros que parara, y así lo hizo cuando vio que el cementerio estaba bien lejos.
<<No estaré segura en ningún lado,pues Allen me perseguirá hasta atraparme,pero si le convezco como me dijeron Letti y Let tal vez pueda cambiar las cosas>>
Suspiro. Estaba cansada, sedienta, hambrienta y no tenia ningún plan,apenas podía mantenerse en pie debido al cansancio.Observo el bonito cielo nocturno,había unas pequeñas nubes que iluminadas por la luz de la luna llena les daba un aspecto fantasmal pero mágico.
-Si de verdad soy la hija de la noche_se dijo reflexionando_¿por que mi madre no me ayuda?
<<Lo haría si pudiera hija>>
Lucero miró sobresaltada a todos lados ¿de donde había provenido esa voz?
-Lo que faltaba ahora oigo voces ¿que sera lo siguiente? ¿fantasmas?_rió para si ante la idea cuando de repente delante de ella se materializo una mujer.
La joven tuvo que ahogar un grito de susto para no despertar a los ciudadanos que sobre esas horas dormían,solo algún que otro coche pasaba de vez en cuando, pero aunque Lucero intentaba pararlos, parecía como si fuera un fantasma pues nadie la veía, al final supuso_y era la realidad_que como le había dicho Allen en el mundo humano ella ya no existía.
-¿Qui-quien eres?_consiguió balbucear tras unos segundos de silencios entre la mujer y ella.
-Tu madre por supuesto_le dijo la mujer con toda tranquilidad_ ahora Lucero escucha, no tengo mucho tiempo pues el día enseguida vendrá y yo no debo estar para entonces.
La chica solo asintió.
-Como te dijeron Letti y Let tienes que despertar a Allen y hacerle ver que el es el hijo del día, cuando lo hagas recuperara los trozos de corazón que "ella" le quito, los dos podréis vencerla, pero solo si lo hacéis juntos si no, el mundo tal y como lo conocemos sucumbirá.
Miles de preguntas se agalopaban en la mente de Lucero queriendo salir, pero ella decidió coger las que le parecieron de mayor importancia.
-¿Que pasa si no lo consigo?
Su madre negó con la cabeza y añadió.
-Mejor no lo sepas.
-¿Por que viví como una humana?
-Porque "ella" te secuestro para matarte , pero tu conseguiste escapar usando tus poderes y llegaste hasta los humanos que te han estado cuidando, ahora hija mía no hay tiempo para mas preguntas, se que en tu cabeza hay muchas sin respuesta, pero por ti misma las iras respondiendo.
-Solo una mas ¿cuál es mi poder? ¿el de crear canciones?
-No solo ese , hay muchos mas, todos relacionados con la noche,ya los iras descubriendo,ya no me queda tiempo,el sol ya asoma, suerte hija_le beso la frente dulcemente y desapareció.
Lucero suspiro, parecía que el mundo estaba en sus manos,¿por que ella? eso le pasaba por desear un día_ inconscientemente_que su vida cambiara. Se dejo caer hasta quedar sentada en el suelo, tenia que esperar a que Allen diese con ella.
Tras varios minutos, en los que Lucero tuvo que luchar para no quedarse dormida apareció Allen.
-Así con que aquí estabas ¿sentías nostalgia?_su voz intentaba sonar dulce pero la joven enseguida noto el tono frío y de enfado que en realidad era como sonaba su voz.
Lucero negó con la cabeza y luego dijo.
-Allen recuerda que tu no eres un director de circo y tampoco eres un humano.
El rostro de Allen cambio de dulce-serio a divertido y le pregunto con cierto aire burlón en su voz.
-¿Que soy entonces Lucero?
-El hijo del día.
El chico se quedo rígido, de su semblante desapareció cualquier rasgo de burla o diversión, ahora se podía reflejar un aire de preocupación y nerviosismo como el rostro de un niño que acaba de romper un jarrón caro y ha ocultado los restos debajo de una alfombra o en el jardín.
-¿Como sabes tu eso?_su voz intentaba ser imponente, pero en realidad sonaba nerviosa.
La joven se encogió de hombros, no delataría a su madre y tampoco diría nada de Letti y Let por si aun "ella" no lo sabia.
El chico cogió fuertemente de los hombros a su amiga y la puso contra la pared del callejón donde Lucero había parado a descansar horas antes.
-¡ Dímelo!_le grito el joven con rabia
Lucero volvió a negar, y añadió.
-¿Por que te molesta tanto? ¿por que mentiste diciendo que tu poder era de la noche , tu poder es del día verdad? , quien te susurra las historias es el sol.
Allen aumento la fuerza de sus manos sobre los hombros de la joven y aunque le dolían no dejo de espetarle las cosas que había descubierto.
-Huiste y encima le ibas a entregar tu corazón a "ella"
-¡Tu no lo entiendes!_le grito Allen furioso_ ¡si soy el hijo del día, y si mi poder esta relacionado con el día!
-Por que te escapaste?¿te secuestro "ella"?
Allen negó algo mas relajado y aparto las manos de los hombros de la chica.
-No, ha ella yo no le interesaba, le interesabas y le interesas tu, pero yo..yo no quería que a ti te sucediera nada malo..y me entregue si "ella" prometía no hacerte daño, pero no cumplió lo prometido he intento matarte, cuando me entere la rabia era tal que fui a matarla y lo hubiera podido hacer, pero me contó algo que mi padre me había ocultado o eso me dijo "ella" y enfadado y traicionado decidí irme con "ella".
-¿Por que tanto interés en mi?
-Porque te amo Lucero, desde que te vi cuando eras pequeña y me hacía feliz saber que estabas destinada a mi pero , en realidad cuando nos hubiésemos casado nos habríamos tenido que separar y yo no pude soportar la idea de no verte mas, por eso decidí darle mi corazón a "ella" para no tener que sufrir el dolor del amor, pero cuando te vi sentada en el circo, todo mi amor volvió en un instante y con ello mi corazón pero si no te convencía para ir a ver a Milla y que te quedaras en el circo te volverías a ir de mi lado y no podía permitirlo.
Lucero sentía que su corazón se le iba a salir del pecho, y notaba como su cara ardía seguramente de lo sonrojada que estaba,¿se le había confesado a ella? ¿un chico como Allen? ¿no le estaría tomando el pelo? negó con la cabeza levemente, tenia que eliminar cualquier pensamiento negativo de su mente si quería que Allen le ayudase.
-¿La creíste?¿tan ingenuo eres Allen?_le dijo Lucero lo mas neutral que pudo.
-¿A quien?_preguntó el joven algo perdido.
-¡A "ella"! podía haberte mentido.
Allen se quedó pensativo y luego le dijo.
-Pero me dijo que mi padre lo sabía.
-¿Se lo preguntaste a tu padre?
El joven negó repetidas veces,la chica noto como su amigo estaba arrepentido y dubitativo,tras unos minutos de reflexión dijo,
-No,no se lo pregunte..¡he sido utilizado!_suspiro enfadado.
Lucero le besó la mejilla suavemente lo que hizo que un leve rubor apareciera en las mejillas del chico.
-Escucha ahora entre los dos la venceremos y veras como no nos separaremos nunca.
Alle asintió sonriendo y chasqueando la lengua dijo.
-Pero hay un problema..los trapecistas...son almas que han sido arrebatas de su descanso eterno para servirle a "ella" por eso atraíamos a muertos...y ahora dime ¿como has sabido que yo era el hijo del día?¿quien te lo dije?
-Lo siento Allen pero no te lo puedo decir y no es porque no confié en ti , es que puede que no es estén observando_en realidad Lucero aun no confiaba totalmente en el chico y necesitaba tiempo para ver si volvía a ser el hijo del día_¿sabes cuales son nuestros poderes?
-Yo no pero el curandero de corazones si el nos puede decir cuales son nuestros poderes.
-¿Sabes donde se encuentra?
El joven asintió y cogiéndole nervioso la mano a su amiga comenzó a correr por las calles, por las que ya empezaba a haber personas que por supuesto no los veía
Lucero corrió hasta que sus pulmones le pidieron con pinchazos,jadeos,cansancio y una presión el los hombros que parara, y así lo hizo cuando vio que el cementerio estaba bien lejos.
<<No estaré segura en ningún lado,pues Allen me perseguirá hasta atraparme,pero si le convezco como me dijeron Letti y Let tal vez pueda cambiar las cosas>>
Suspiro. Estaba cansada, sedienta, hambrienta y no tenia ningún plan,apenas podía mantenerse en pie debido al cansancio.Observo el bonito cielo nocturno,había unas pequeñas nubes que iluminadas por la luz de la luna llena les daba un aspecto fantasmal pero mágico.
-Si de verdad soy la hija de la noche_se dijo reflexionando_¿por que mi madre no me ayuda?
<<Lo haría si pudiera hija>>
Lucero miró sobresaltada a todos lados ¿de donde había provenido esa voz?
-Lo que faltaba ahora oigo voces ¿que sera lo siguiente? ¿fantasmas?_rió para si ante la idea cuando de repente delante de ella se materializo una mujer.
La joven tuvo que ahogar un grito de susto para no despertar a los ciudadanos que sobre esas horas dormían,solo algún que otro coche pasaba de vez en cuando, pero aunque Lucero intentaba pararlos, parecía como si fuera un fantasma pues nadie la veía, al final supuso_y era la realidad_que como le había dicho Allen en el mundo humano ella ya no existía.
-¿Qui-quien eres?_consiguió balbucear tras unos segundos de silencios entre la mujer y ella.
-Tu madre por supuesto_le dijo la mujer con toda tranquilidad_ ahora Lucero escucha, no tengo mucho tiempo pues el día enseguida vendrá y yo no debo estar para entonces.
La chica solo asintió.
-Como te dijeron Letti y Let tienes que despertar a Allen y hacerle ver que el es el hijo del día, cuando lo hagas recuperara los trozos de corazón que "ella" le quito, los dos podréis vencerla, pero solo si lo hacéis juntos si no, el mundo tal y como lo conocemos sucumbirá.
Miles de preguntas se agalopaban en la mente de Lucero queriendo salir, pero ella decidió coger las que le parecieron de mayor importancia.
-¿Que pasa si no lo consigo?
Su madre negó con la cabeza y añadió.
-Mejor no lo sepas.
-¿Por que viví como una humana?
-Porque "ella" te secuestro para matarte , pero tu conseguiste escapar usando tus poderes y llegaste hasta los humanos que te han estado cuidando, ahora hija mía no hay tiempo para mas preguntas, se que en tu cabeza hay muchas sin respuesta, pero por ti misma las iras respondiendo.
-Solo una mas ¿cuál es mi poder? ¿el de crear canciones?
-No solo ese , hay muchos mas, todos relacionados con la noche,ya los iras descubriendo,ya no me queda tiempo,el sol ya asoma, suerte hija_le beso la frente dulcemente y desapareció.
Lucero suspiro, parecía que el mundo estaba en sus manos,¿por que ella? eso le pasaba por desear un día_ inconscientemente_que su vida cambiara. Se dejo caer hasta quedar sentada en el suelo, tenia que esperar a que Allen diese con ella.
Tras varios minutos, en los que Lucero tuvo que luchar para no quedarse dormida apareció Allen.
-Así con que aquí estabas ¿sentías nostalgia?_su voz intentaba sonar dulce pero la joven enseguida noto el tono frío y de enfado que en realidad era como sonaba su voz.
Lucero negó con la cabeza y luego dijo.
-Allen recuerda que tu no eres un director de circo y tampoco eres un humano.
El rostro de Allen cambio de dulce-serio a divertido y le pregunto con cierto aire burlón en su voz.
-¿Que soy entonces Lucero?
-El hijo del día.
El chico se quedo rígido, de su semblante desapareció cualquier rasgo de burla o diversión, ahora se podía reflejar un aire de preocupación y nerviosismo como el rostro de un niño que acaba de romper un jarrón caro y ha ocultado los restos debajo de una alfombra o en el jardín.
-¿Como sabes tu eso?_su voz intentaba ser imponente, pero en realidad sonaba nerviosa.
La joven se encogió de hombros, no delataría a su madre y tampoco diría nada de Letti y Let por si aun "ella" no lo sabia.
El chico cogió fuertemente de los hombros a su amiga y la puso contra la pared del callejón donde Lucero había parado a descansar horas antes.
-¡ Dímelo!_le grito el joven con rabia
Lucero volvió a negar, y añadió.
-¿Por que te molesta tanto? ¿por que mentiste diciendo que tu poder era de la noche , tu poder es del día verdad? , quien te susurra las historias es el sol.
Allen aumento la fuerza de sus manos sobre los hombros de la joven y aunque le dolían no dejo de espetarle las cosas que había descubierto.
-Huiste y encima le ibas a entregar tu corazón a "ella"
-¡Tu no lo entiendes!_le grito Allen furioso_ ¡si soy el hijo del día, y si mi poder esta relacionado con el día!
-Por que te escapaste?¿te secuestro "ella"?
Allen negó algo mas relajado y aparto las manos de los hombros de la chica.
-No, ha ella yo no le interesaba, le interesabas y le interesas tu, pero yo..yo no quería que a ti te sucediera nada malo..y me entregue si "ella" prometía no hacerte daño, pero no cumplió lo prometido he intento matarte, cuando me entere la rabia era tal que fui a matarla y lo hubiera podido hacer, pero me contó algo que mi padre me había ocultado o eso me dijo "ella" y enfadado y traicionado decidí irme con "ella".
-¿Por que tanto interés en mi?
-Porque te amo Lucero, desde que te vi cuando eras pequeña y me hacía feliz saber que estabas destinada a mi pero , en realidad cuando nos hubiésemos casado nos habríamos tenido que separar y yo no pude soportar la idea de no verte mas, por eso decidí darle mi corazón a "ella" para no tener que sufrir el dolor del amor, pero cuando te vi sentada en el circo, todo mi amor volvió en un instante y con ello mi corazón pero si no te convencía para ir a ver a Milla y que te quedaras en el circo te volverías a ir de mi lado y no podía permitirlo.
Lucero sentía que su corazón se le iba a salir del pecho, y notaba como su cara ardía seguramente de lo sonrojada que estaba,¿se le había confesado a ella? ¿un chico como Allen? ¿no le estaría tomando el pelo? negó con la cabeza levemente, tenia que eliminar cualquier pensamiento negativo de su mente si quería que Allen le ayudase.
-¿La creíste?¿tan ingenuo eres Allen?_le dijo Lucero lo mas neutral que pudo.
-¿A quien?_preguntó el joven algo perdido.
-¡A "ella"! podía haberte mentido.
Allen se quedó pensativo y luego le dijo.
-Pero me dijo que mi padre lo sabía.
-¿Se lo preguntaste a tu padre?
El joven negó repetidas veces,la chica noto como su amigo estaba arrepentido y dubitativo,tras unos minutos de reflexión dijo,
-No,no se lo pregunte..¡he sido utilizado!_suspiro enfadado.
Lucero le besó la mejilla suavemente lo que hizo que un leve rubor apareciera en las mejillas del chico.
-Escucha ahora entre los dos la venceremos y veras como no nos separaremos nunca.
Alle asintió sonriendo y chasqueando la lengua dijo.
-Pero hay un problema..los trapecistas...son almas que han sido arrebatas de su descanso eterno para servirle a "ella" por eso atraíamos a muertos...y ahora dime ¿como has sabido que yo era el hijo del día?¿quien te lo dije?
-Lo siento Allen pero no te lo puedo decir y no es porque no confié en ti , es que puede que no es estén observando_en realidad Lucero aun no confiaba totalmente en el chico y necesitaba tiempo para ver si volvía a ser el hijo del día_¿sabes cuales son nuestros poderes?
-Yo no pero el curandero de corazones si el nos puede decir cuales son nuestros poderes.
-¿Sabes donde se encuentra?
El joven asintió y cogiéndole nervioso la mano a su amiga comenzó a correr por las calles, por las que ya empezaba a haber personas que por supuesto no los veía
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