[Perdonen las tardanzas pero últimamente estuve muy liada y no pude escribir]
CAPITULO 18 ¿ALLEN AVENTURERO?LA PEQUEÑA AVENTURA DE ALLEN.
Allen observaba la entrada de la cueva, sus respiración estaba alterada y su cuerpo magullado y tembloroso, sus ropas estaban destrozadas,y algún que otro hilillo de sangre bajaba por sus piernas y brazos.
<<Maldita Dila>> pensó <<¿¡Qué se cree que soy!? ¿¡Indiana Jones!?, no debí darle la idea porque al final se la ha acabado creyendo>> suspiro.
Hará unas cuatro horas que la mujer les había explicado a cada uno como recoger su cáliz, y Allen se llevo la peor parte.
Tras dejarle en un cementerio celta a las afueras de Inglaterra, Allen había tenido que buscar una tumba, abrirla, cosa que le costo bastante, meterse dentro, y recorrer una serie de túneles subterraneos llenos todos de trampas.
Tras haber salido, mas o menos bien, llego a un enorme lago, en la orilla descansaba una barca en la que tuvo que embarcar, cuando creía que sería fácil superarlo se encontró con que allí vivían monstruos muy variados y grandes a los que no les gustaban las visitas.
Tras un tortuoso viaje, en el que se sintió como Ulises llego por fin a una isla.
Y allí es donde se encontraba ahora, pues tras haber caminado varios minutos llegó a la entrada de la cueva.
-Bien ¿ahora que? va a salir otro monstruo¿un minotauro? ¿un carcebero? ¡venga que estoy impaciente!_la voz de Allen sonaba enfadada y cansada.
Tan absorto estaba el joven mirando la entrada, esperando a un gran monstruo como los que había visto en el lago, que no reparo en que por el suelo, se arrastraba una víbora que iba cambiando de forma.
-¿Me lo ponéis fácil?_dijo Allen, sonrió quizás ahora todo sería cuesta abajo, era lo justo tras todo lo que había tenido que sufrir, pero una mano femenina que se apoyo en su hombro, le dijo que no iba ser así.
-Vaya_una dulce voz resonó en los odios de Allen, que miró de reojo a la joven, encontrándose a una hermosa muchacha, aunque a él le pareció a una de las de su instituto, lo que le hizo estremecer.
<<Ahora ya no soy Indiana Jones soy Ulises>>pensó para si <<Y esta es la sirena, pero sin cola>>
-¿Quién eres?.
-Yo, soy la guardiana de la cueva y protejo el cáliz del Sol, Allen.
Allen no es sorprendió mucho de que supiera quien era.
-Ya veo, pues como yo soy el heredero del Día,¿podrías darme el cáliz?
La joven rió con aire divertido y malicioso.
-Tienes que demostrar que lo eres_dijo con un aire sensual.
-Esta bien, pero haz el favor de dejar de intentar engatusarme con tus aires de madona porque no te va a servir, estoy locamente enamorado de una chica y ademas me recuerdas a ciertas personas que odio.
La mujer le miró con cierto odio, nadie le había rechazado en todo lo que llevaba allí, rió maliciosamente.
-Ya veo que si que tienes la sangre Skylleryn ninguno se dejo engatusar por mis encantos.
-Oh ¿entonces me das el cáliz?
La joven le miró llena de ira y el chico entendió que no iba a ser tan fácil.
-¡Por supuesto que no! ¡lucharas por el como hicieron tus antepasados!_la mujer fue cambiando hasta transformarse en una enorme y horrible víbora.
Suspiro, ¿como iba a enfrentarse a algo así sin una espada? y como si alguien le hubiera leído la mente de la nada cayo un espada enfrente de el.
No se lo pensó mucho la empuño y esquivando el ataque de la víbora comenzó a dar estocadas hacía ella pero al ser una serpiente era mucho mas rápida que el.
Allen se escondió rápidamente tras una enorme roca, mientras la serpiente arrastrándose le buscaba.
<<Mientras tenga todos los sentidos alerta me sera imposible, tengo que dejarla ciega y a ser posible también sin lengua>>
Miró hacia todos lados y decidió saltar sobre la serpiente desde un pequeño arco de rocas que había cerca de la cueva.
Con espada en mano fue escalando cuidadosamente, si hacía algún ruido la serpiente le escucharía antes de tiempo y no tenia ganas de sentirse como un ratón.
Cuando consiguió subir, observo la isla en la que se encontraba.El lago parecía mas bien un mar, y la isla estaba llena de todo tipo de arboles que se extendían casi hasta el mar de tras de el había un volcán rodeado de todo tipo de maleza, era un lugar bello, quitando a la serpiente.
La oyó serpentear y agachándose sin llegar a echarse la esperó, esta no tardo mucho en aparecer por debajo del arco, momento en que Allen le salto encima.
La serpiente se movía violentamente de un lado a otro, pero el joven no se caía pues le recordaba a los toros de las ferias y el siempre conseguía mantenerse, empuñando la espada, se la clavo a la serpiente una vez en cada ojo y cuando saco la lengua , se la corto.
Saltando fácilmente al suelo, sonrió para si orgulloso, y deseo que sus oídos no fueran muy buenos, la serpiente por su parte se retorcía de dolor furiosa,decidió escuchar el sonido de Allen al moverse, pero este tenia cuidado de no hacer ningún movimiento que pudiera decir donde se encontraba, colocándose de tras de la serpiente, de un salto y con espada en mano la degollo.
Suspiró aliviado cuando la vio caer y rápidamente entro en la cueva,estaba oscura y húmeda pero confió en que no hubiera mas trampas, tras unos minutos llegó a una enorme sala donde un rayo de sol se filtraba desde un techo de hermosas vidrieras iluminando un brillante y dorado cáliz que descansaba encima de la repisa de un piedra.
Por si acaso Allen tomo una piedrecilla del suelo y la tiro para ver si había alguna trampa en aquel suelo de cristal , al ver que no , rápidamente cogió el cáliz y saco de su bolsillo una piedrecita.
-Espero que Dila no me haya engañado y pueda salir con esta piedra poniendola al sol,porque no tenía ni una gana de rehacer el camino de nuevo.
Con el cáliz en sus manos puso la piedra al sol y desapareció , reapareciendo en el cementerio celta donde le esperaban Lucero y Dila.
-¡Allen!_exclamo Lucero alegre llendo donde su amigo para abrazarlo.
-Allen el cáliz.
El joven le entrego el cáliz y se dejo abrazar por Lucero alegremente, Dila observaba el cáliz feliz.
-Bien echo,ahora es tu turno Lucero, tienes que darte prisa porque hoy tenemos que utilizar el tuyo.
La chica asintió la verdad es que sentía algo asustada.¿Y si no era capaz?
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